UN PIBITO TERRIBLE

Efectivos de la Policía local, en Juncal y Pombo, detuvieron a un menor de 15 años que andaba con una cuchilla entre sus prendas. El chico ya es conocido en el ambiente por haber participado en varios delitos. Es hora de que la ciudad tenga un centro de rehabilitación apropiado para los menores en riesgo.

A Sebastián en el barrio ya lo conocen y no de la mejor manera. Desde chico se le suman la denuncias por andar en “cosas raras”. De hecho, los efectivos policiales lo tienen vinculado en varios robos y tentativas de hurto, pero por su edad –ahora tiene tan solo 15 años– la Justicia se halla limitada a la hora de actuar, no le otorgan la detención para preservarlo, lo que está bien, pero no tanto.Como la policía ya lo conoce e imaginan que puede andar en algo malo, al verlo caminado por Juncal y Pombo tarde a la noche, solo y en actitud sospechosa, no dudaron en interceptarlo y proceder a realizarle una requisa. Como sospechaban algo tenía, y fue en ese cacheo que le secuestraron una cuchilla de entre sus prendas. Al menor lo demoraron hasta realizar todo los trámites correspondientes y lo liberaron para que vuelva a su hogar.
Centro de rehabilitación
Lo que nos debemos preguntar como sociedad es lo siguiente: ¿le estamos haciendo un bien? Ese chico seguramente volverá a la calle a intentar delinquir porque siente que se sale con la suya, y eso no es darle ningún tipo de ayuda. Este joven sigue quedando expuesto a que hiera a alguien o lo lastimen a él, a que las malas influencias, la calle, sigan afectándolo y que en realidad se esté formando un adulto con múltiples problemas, cuyo destino sea, a este paso, irremediablemente la delincuencia y la cárcel.Es por eso que es muy importante que en la región se instale un centro de rehabilitación para menores que sea modelo. Un lugar donde realmente se ayude a los chicos en riesgo y que se les dé una oportunidad en la vida a los jóvenes, que si continúan por ese camino solo pueden terminar mal.Hoy Sebastián está en su casa, es un chico, pero andaba con un cuchillo buscando una víctima, y tal vez el momento no sea el apropiado, pero es hora de ir buscando una solución para todos los menores que van y vienen del sistema penal, sin ninguna salida.
EL NORTE