DETIENEN A UN CHICO DE 15 AÑOS CON UN REVÓLVER CALIBRE 32

¿Cómo describir la violencia social de la que somos víctimas y testigos en el día a día? El brutal homicidio acontecido en barrio Moreno la semana pasada, donde dos sujetos acribillaron a balazos a una persona mientras dormía con su familia es una foto de lo que hablamos, como lo son también los interminables enfrentamientos de pandillas que por territorios y venta de droga tienen atemorizada a la ciudadanía, especialmente a aquellos que viven en los barrios más necesitados.

Son también reflejos de la violencia las peleas entre familiares, vecinos, parejas, que por cualquier diferencia se agreden verbal y físicamente. Pero si hay algo que describe de mejor forma la sociedad violenta en que vivimos, la actualidad desquiciada que padecemos día a día, es la de un chico de apenas 15 años que fuera detenido portando un revólver calibre 32.
No hay peor golpe al futuro, a las políticas que siguen restando presupuesto a la educación, que un chico que cambió los juguetes por las armas, que no aprendió en los pupitres sino en la calle donde la vida propia y del otro, no vale, que matar y robar está bien, que lo que cuenta es el hoy y el ahora. Esa foto, la del pibe armado, es nuestro peor fracaso como país.
El chico y el revólver
Las crónicas policiales dirán que en el marco del Operativo “Calles Seguras”, en intersección de calles Salk y Reinoso, efectivos de la Comisaría Tercera procedieron a la aprehensión de un menor de 15 años en cuyo poder se incautó un revólver calibre 32 marca Elber.
Nos contarán que al chico se le iniciaron actuaciones por “Portación Ilegal de Arma de Uso Civil y Condicional”, que se lo entregaron a sus progenitores y que interviene la Fiscalía del Menor.
En nuestro fuero más íntimo sabemos que a menos que exista un cambio rotundo en las políticas, en nuestra sociedad, en su entorno, ese joven está condenado al dolor, al delito, a la cárcel y la tragedia, tanto propia como de quienes lo rodean. Seguimos sin centros acordes de detención de menores y seguimos padeciendo el incremento de la delincuencia, dos cuestiones que lógicamente van de la mano