Alberto Fernández apuesta a la relación geopolítica con López Obrador y congelará el diálogo con Jair Bolsonaro

Se reúne hoy con el presidente de México y su propuesta será crear una alianza regional entre ambos países que si funciona colocaría en un segundo plano la relación histórica entre Argentina y Brasil. Además, mantendrá un encuentro con empresarios mexicanos, entre los que se destaca Carlos Slim

El presidente electo Alberto Fernández a la salida de la Basílica de Guadalupe en México

Alberto Fernández se encuentra hoy con Andrés Manuel López Obrador para iniciar su principal apuesta de integración geopolítica regional, tras la decisión tácita de mantener sólo contactos formales con Jair Bolsonaro y preservar a su vez la relación comercial entre Argentina y Brasil.

Fernández tiene afinidad personal e ideológica con el presidente de México y su objetivo es construir una relación bilateral que se refleje en mayores niveles de flujo económico y en una agenda común que se desplegaría en los organismos multilaterales. Por ejemplo, Argentina y México tuvieron hasta ahora posiciones enfrentadas en la OEA y en el Grupo Lima respecto a Venezuela, y la intención del presidente electo es revertir estas diferencias y acordar tácticas conjuntas en la arena diplomática.

En este contexto, Fernández y López Obrador analizarán qué acuerdos bilaterales vigentes se pueden repotenciar y de qué manera el intercambio entre países se podría mejorar en los próximos meses. Junto al presidente electo estarán Felipe Solá -que suena como canciller- y Cecilia Todesca y Matías Kulfas, que aparecen como los principales asesores económicos de Fernández.

López Obrador tiene intenciones de profundizar el intercambio con Argentina, pero como sucede con ciertos países europeos, sus relaciones con la agroindustria local se pueden tensar si abre aún más la exportación de productos agropecuarios nacionales. Distinta es la situación con la industria automotriz: Mauricio Macri privilegio su alianza con Brasil, y dejó a México en una relativo segundo plano.

Jair Bolsonaro y Mauricio Macri en la cumbre del Mercosur en Santa Fe. (Efedos)

Jair Bolsonaro y Mauricio Macri en la cumbre del Mercosur en Santa Fe. (Efedos)

Aunque Fernández dejó trascender en el Distrito Federal que en la reunión bilateral no se tratará la crisis de Venezuela, alegando que se trata de un asunto interno de un país soberano, es probable que López Obrador comente este complejo asunto regional durante el almuerzo que comparta con el presidente electo de la Argentina.

López Obrador sostiene que se debe abrir una vía de negociación con el líder populista Nicolás Maduro y ya ha ratificado su posición en contrario a la estrategia diplomática que empuja el Grupo Lima y la Organización de Estados Americanos (OEA). Para el presidente de México, excluir a Maduro de las negociaciones como propone la OEA y el Grupo Lima, agrava la crisis institucional en Venezuela y pone el caso regional en un callejón sin salida.

Fernández comparte la posición de López Obrador, y en el DF aclaró que su intención de crear una alianza regional no implica una estrategia de balance de poder con la agenda que tiene Donald Trump para América Latina.

El presidente electo no piensa igual a Trump respecto a la crisis de Venezuela, pero desalienta una postura agresiva similar a la protagonizada por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner cuando George Bush intentó desarrollar el ALCA en toda la región.

Fernández tiene despreció personal e ideológico por Bolsonaro. Sin embargo, el presidente electo entiende la importancia de la relación comercial con Brasil y no hará nada en su contra. Eso implica preservar la unidad del Mercosur y participar de sus reuniones presidenciales, aunque signifique posar en la foto de familia con Bolsonaro.

Con todo, Fernández puede encontrar en México un socio regional que sustituya -en parte- las relaciones diplomáticas y comerciales que Argentina y Brasil han tenido desde la construcción del Mercosur. Macri y Bolsonaro lograron una fuerte afinidad, y eso se probó en la negociación del acuerdo con la Unión Europea y durante la campaña electoral.

A través de la Cancillería, el presidente electo remitirá las invitaciones oficiales al Planalto para participar de su asunción, y Bolsonaro decidirá el nivel político de su representante en los actos protocolares del 10 de diciembre. Todo se reducirá a una foto de cortesía en el Salón Blanco.

Fernández considera que Bolsonaro le falto el respeto, que su hijo Eduardo faltó el respeto a su familia, y que las diferencias ideológicas terminaron de consolidar una posición de Estado: habrá frío entre Buenos Aires y Brasilia, hasta que la diplomacia y el tiempo hagan su trabajo.

La agenda

Además de la reunión que mantendrá con López Obrador, se prevé que Fernández dialogue con los empresarios mexicanos más importantes. Por la noche, Fernández asistirá a una cena, entre quienes estará Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, dueño de la multinacional de telefonía América Móviles, entre otras empresas. El evento es organizado por el empresario y ahora jefe de Oficina de la Presidencia de México, Alfonso Romo.

Además de Slim y Romo, participarían del encuentro José Antonio Fernández Carbajal dueño de FEMSA; Germán Larrea Mota Velasco de Grupo México; Alberto Baillères González de Grupo Bal; Armando Garza Sada de Alfa; Carlos y Patrick Slim Domit de América Móvil y Grupo Carso; Daniel Servitje del Grupo Bimbo; Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca; y Rogelio Zambrano Lozano de Cemex.

El martes, en tanto, el líder del Frente de Todos se reunirá con autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con quienes mantendrá un encuentro antes de dar por la tarde una conferencia magistral sobre los desafíos de América Latina.

La comitiva que viajó junto al presidente electo la integran su pareja, Fabiola Yáñez; el diputado Felipe Solá -que suena como posible canciller del próximo gobierno-; su vocero, Juan Pablo Biondi y Miguel Ángel Cuberos.

Nicolás Trotta, coordinador de los equipos técnicos de Fernández, destacó el hecho de que “la primera salida de Alberto Fernández como presidente electo sea a México” y dijo que era “un mensaje muy importante” para América Latina.

La visita oficial a México, que inició el sábado por la mañana, se extenderá hasta el próximo miércoles, cuando la comitiva emprenderá el regreso a Buenos Aires. Este sábado Fernández aprovechó su tiempo libre para visitar algunos atractivos de la ciudad de México, como “La Casa Azul”, el museo en honor a la célebre artista mexicana Frida Kahlo, donde ella vivió junto a su esposo, el muralista Diego Rivera.

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