Radio Libertad San Nicolás

El Secretario de Innovación y Transformación Digital Sergio Ponce junto al diputado provincial Santiago Passaglia recibieron a Elio Páez y sus hijos Ramiro y Rodrigo, quienes se consagraron como ganadores de la Copa Asimov de Sumo Robótico que organizó a comienzos de agosto el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

Durante el encuentro, contaron de qué manera comenzó el trabajo de la construcción de robots que continúa por el sueño de competir a nivel internacional.

“Quiero felicitarlos por la pasión y las ganas que le ponen a lo que hacen. La robótica y la programación son las herramientas fundamentales para el trabajo del futuro”, expresó Santiago Passaglia y agregó: “San Nicolás está creciendo en materia de tecnología y que los chicos puedan aprender, innovar y participar activamente de este cambio, realmente nos llena de orgullo”.

Por su parte, Elio Páez contó que “con la robótica se aprenden muchas cosas: programación, electrónica, mecánica y trabajo en equipo. Hay que armar placas, soldarlas, y aprender a programar estos robotitos, que imitan los movimientos de los luchadores de sumo, y son mucho más complejos y divertidos que un brazo robótico industrial”.

En tanto, su hijo Ramiro contó que “el que arma el robot no es el mismo que lo programa o el que lo maneja, con lo que el trabajo de equipo es importante para poder competir”.

La historia de este equipo comenzó cuando Elio, hace más de 10 años llegó a la escuela técnica donde trabaja con una invitación a participar de una competencia de sumo robótico y junto a su hijo Nicolás y otros alumnos, armaron un taller de robótica como materia extracurricular. Luego el taller se trasladó al garage de su casa, y los viernes y sábados el grupo se juntaba a armar pequeños robots luchadores. Actualmente, los Páez llevan ganados cuatro campeonatos nacionales de Sumo Robótico y sueñan con ir a competir al exterior.

Es importante aclarar que el Sumo robótico sigue las reglas y rituales del Sumo tradicional, un arte marcial surgido en Japón hace unos 2500 años y que, en la década del 80, se trasladó a la robótica.

EL INFORMANTE

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